Este es el aspecto de un pequeño pueblo castellano (Narros del Castillo) al principio del verano donde todavía quedan pequeños petachos de hierba verde. Las alpacas preparadas tras la cosecha para su almacenamiento, mucho calor a las 5 de la tarde, alguna tormenta preparándose, y un caminito que lleva a "La fuente del chorro", una fuente inagotable de agua procedente de la montaña, agua fresca y pura.